El cerro de San Lázaro dominaba el arrabal de Getsemaní y la entrada a la plaza de Cartagena de Indias por la puerta de la Media Luna, por lo que en su cima se construyó el fuerte de San Felipe de Barajas.



Castillo de San Felipe de Barajas, en Cartagena de Indias. Año 1762. Muestra el recinto triangular original y las nuevas fortificaciones realizadas tras el ataque de Vernon.(Fuente: Biblioteca Virtual de Defensa, referencia COL 9/5).

Esta necesidad fue expuesta por el gobernador Murga en 1631, pero el cerro no se fortificó hasta que el gobernador don Pedro Zapata expuso la necesidad al rey Felipe IV en una carta fechada el 19 de agosto de 1656. Un año más tarde, el 12 de octubre de 1657, comunicó al monarca la finalización del castillo. Era un pequeño fuerte de campaña reducido, de figura triangular y con capacidad para 8 cañones y una guarnición de 20 soldados y 4 artilleros.

Planos del castillo de San Felipe de Barajas en el año 1730. Se trata de la traza triangular original. (Fuente: Biblioteca Virtual de Defensa, referencia Ar.J-T.7-C.1_34).

El 20 de abril de 1697 el castillo fue tomado con ocasión del ataque de los pirataes franceses al mando del barón de Pointís. En el combate murió su defensor, don Juan Miguel de Vega. Conquistado el castillo de San Felipe, la suerte de Cartagena de Indias quedó decidida.

En 1724 el ingeniero militar don Juan de Herrera y Sotomayor proyectó una empalizada en forma de camino cubierta hasta la mitad del cerro; en 1728 se inició la fábrica de un edificio militar para la casa del Castellano, que por falta de fondos hubo de ser suspendida.

Planos del castillo de San Felipe de Barajas en el año 1778, que muestra las nuevas fortificaciones del castillo, añadidas después del ataque de Vernon. (Fuente: Biblioteca Virtual de Defensa, referencias Ar.J-T.7-C.2_69 y Ar.J-T.7-C.2_69Bis).

En 1739, ante la declaración de guerra de Inglaterra, se levantó un hornabeque que, mejorado años más tarde por el ingeniero Arévalo, aún se conserva. También se construyó una batería de cinco cañones para el sector Sur, que domina el playón de San Lázaro y de Escobar.

En 1741, durante el gran ataque del almirante Vernon, se tenían noticias de su mal estado y acondicionamiento; su artillería era de 10 cañones de a 20 y a 24 libras por el Este, hacia la Ciénaga de Tesca y la Boquilla; 8 cañones de a 20 y a 24 libras por el Norte; y 5 cañones delante de la puerta, en un hornabeque de faginas. Los planos que se ofrecen en este sitio pertenecen a los años 1762 y 1778, y recogen las reformas que se le hicieron al castillo después del ataque.

En los dos planos de abajo, fechados en 1762 y 1778, posteriores a la fecha del ataque de Vernon, puede observarse en el interior el recinto triangular original, que era el que había en de 1741. El resto de estructuras se construyeron después de ataque de Vernon.

FUENTES:

  • Juan Manuel Zapatero. La Guerra del Caribe en el siglo XVIII. Servicio Histórico Militar y Museo del Ejército. Madrid, 1990.