El 6 de octubre los revolucionarios quemaron la residencia de los pasionistas en Mieres y asesinaron a DOS clérigos: un hermano marista, profesor en Barruelo, y un sacerdote diocesano, párroco de Muñeca, Palencia.

CONSTANCIO VILLALBA DÍEZ.

  • Constancio Villalba Díez, párroco de Muñeca, Palencia. Nacido en 1882, fue asesinado tras detenerle al tenderle una trampa diciéndole que le llamaban para atender a un enfermo. Tenía 52 años[01].

PLÁCIDO FÁBREGA JULIÁ.

  • Plácido Fábrega Juliá, en religión hermano Bernardo. Nació en Camallera, Gerona, en 1889. Con doce años, en 1901 entró en los hermanos Maristas, haciendo sus primeros votos en 1905 y los perpetuos en 1910, con 21 años; a partir de entonces se dedicó a la enseñanza. En 1925 fue nombrado director de la escuela que regentaban los hermanos maristas de la Colonia Obrera de las Minas de Orbó, (actualmente Vallejo de Orbó), a unos tres kilómetros de Barruelo de Santullán, Palencia. Allí enseñaba a los 150 hijos de los mineros junto con otros tres hermanos maristas. En 1928 fundó la Juventud católica, que dió una veintena de vocaciones maristas en Barruelo y Orbó. En 1931 Plácido se encargó de la dirección de la escuela de Barruelo de Santullán. A comienzos de 1934 tiene 354 alumnos y seis hermanos maristas, y la Guardia Civil tiene que proteger a los alumnos ante el clima de inseguridad que se vivía; no en balde la Casa del Pueblo socialista de Barruelo tenía unos dos mil afiliados.

    El 5 de octubre estalló la revolución en Barruelo. Aquel día era primer viernes de mes, con misa en la parroquia; era también la festividad de san Plácido, por lo que se dió tarde libre a los alumnos. Durante el día, los milicianos atacaron a los dos guardias civiles, que tienen que refugiarse en el edificio del Ayuntamiento. Un miliciano amenazó de muerte pistalo en mano al hermano Bernardo delante de los alumnos. Reducidos los guardias e incendiados el Ayuntamiento y la iglesia de Barruelo, los milicianos comenzaron a disparar contra la escuela, que estaba junto a la iglesia parroquial y donde se hallaban reunidos comiendo los hermanos maristas de Barruelo y de Orbó. El hermano Bernardo propuso salir de la escuela por un boquete de la tapia que daba al río Rubagón y dirigirse hacia Aguilar de Campoó.

    Sobre las 04:00 horas del 6 de octubre una patrulla de milicianos sorprendió al grupo de maristas apenas habían cruzado el río. El hermano Bernando se identificó ante ellos como el director de la escuela y comenzó a conversar con ellos para dar tiempo a que sus compañeros huyeran; pero dos disparos de escopeta realizados a quemaropa le desgarraron el pecho. Uno de los hermanos, escondido, le oyó decir "¡Perdón, Dios mío! Lo perdono, Señor. ¡Perdónalo, Virgen María! ¡Ay, Madre mía!". Uno de los hermanos logró refugiarse en una casa cercana, y otros tres llegaron a Aguilar de Campoó.

    El cuerpo del hermano Bernardo quedó abandonado. Al día siguiente los milicianos regresaron a la escuela en busca de armas y encontraron su cadáver sobre las 09:00 horas, que arrastraron hasta la huerta de la escuela donde le abandonaron. Las fuerzas gubernamentales entraron en Barruelo el 7 de octubre; recogieron el cuerpo del hermano Bernardo y lo llevaron al cementerio, donde se celebró su entierro el 8 de octubre a las 16:00 horas. Un año después se trasladó a un mausoleo costeado por suscripción popular. Fue beatificado el 28 de octubre de 2007, siendo el primer martir de la revolución de Asturias subido a los altares[02].


NOTAS:

[01] Revolución de Asturias. Sitio web "Haguography Circle".

[02] Mata, Santiago. "Holocausto católico". Biografía del hermano Bernardo en Hagiopedia y en la Real Academia de Historia.