La revolución de octubre de 1934, propiciada por el Partido Socialista Obrero Español, asesinó en ocho días a 37 sacerdotes, seminaristas y religiosos e incendió 56 iglesias en Asturias y Cataluña; de ellos, 14 ya habían sido declarados mártires por la Iglesia en 2014.
5 de octubre. Este día los revolucionarios quemaron el convento de las Benedictinas de San Pelayo, en Oviedo, y asesinaron a seis clérigos: dos novicios pasionistas en Mieres y a cuatro sacerdotes diocesanos, tres en Asturias y uno en Cataluña.
6 de octubre. Este día quemaron la residencia de los pasionistas en Mieres y asesinaron a dos clérigos: un hermano marista, profesor en Barruelo, y un sacerdote diocesano, párroco de Muñeca, Palencia.
7 de octubre. Quemaron el convento de Santo Domingo y el Palacio Arzobispal de Oviedo, y asesinaron a ocho clérigos: siete seminaristas diocesanos en Oviedo y un sacerdote diocesano, párroco de San Esteban de Cruces, Oviedo.
8 de octubre. Asesinaron a cinco clérigos: dos sacerdotes diocesanos, dos frailes sacerdotes (un pabre paul y otro jesuita) y un hermano jesuita.
9 de octubre. Este día los milicianos asesinaron a diez clérigos, los conocidos como los nueve santos mártires de Turón y a un sacerdote diocesano en Oviedo, párroco de la iglesia de Santa María la Real de la Corte.
10 de octubre. Este día hubo asesinaron a dos sacerdotes diocesanos de Asturias.
11 de octubre. Este día los mineros dinamitaron la Cámara Santa de la catedral de Oviedo y asesinaron a un sacerdote diocesano de Asturias.
12 de octubre. Este día fue asesinado un clérigo: el superior del covento de los Carmelitas Descalzos de Oviedo.
13 de octubre. Este día los revolucionarios incendiaron el colegio de las monjas Recoletas de Oviedo, dinamitaron el edificio de la universidad, quemaron su biblioteca y asesinaron a dos frailes paules.