Entre 1936 y 1939 un total de 6.832 personas consagradas (13 obispos, uno de ellos administrador apostólico, 4.171 sacerdotes seculares, 2.365 religiosos y 283 religiosas) y decenas de millares de fieles laicos fueron salvajemente asesinados en España por odio a la fe católica.


Entre el 2 de agosto y el 8 de septiembre de 1936 fueron fusilados en Barbastro 84 religiosos. Entre ellos se encontraba el señor obispo de Barbastro, que fue cruelmente torturado antes de ser fusilado. (Pintura del salón de actos del Museo de los Mártires Claretianos, en Barbastro).

La violencia, la rapidez, la rabia y la crueldad de los perseguidores apenas se puede comparar a los actos salvajes de las invasiones bárbaras: torturas múltiples y refinadas, estrangulamientos, degollaciones, apuñalamientos, fusilamientos, ahorcamientos, violaciones, personas quemadas o enterradas vivas, tumbas profanas, cadáveres desenterrados y colocados en las calles, miles de iglesias incendiadas, saqueadas y devastadas. Esta barbarie y la amplitud del número de sus víctimas en un periodo de tiempo tan corto sobrepasa con mucho las sangrientas persecuciones en tiempos del Imperio Romano e incluso el período del Terror durante la Revolución Francesa.

Desde la primera ceremonia de beatificación celebrada por san Juan Pablo II en 1987 hasta la ceremonia celebrada en Tarragona en 2013, la Iglesia ha proclamado 11 santos y 1.512 beatos de entre todos estos mártires de la guerra civil. En junio de 2024 la cifra de mártires beatificados ascendía a 2.128.

En junio de 2024 el semanario Alfa y Omega, de la Conferencia Episcopal Española (CEE), publicó una noticia según la cual a día de hoy quedan 3.280 mártires en espera de su beatificación en 54 causas abiertas que implican a 31 diocesis distintas: 1.295 de ellos pertenecen a 22 causas que se encuentran aún en fase diocesana, y 1.985 ya tienen su proceso en Roma.




Los nueve santos mártires de Turón (Asturias), fusilados el 9 de octubre de 1934.
Los cuatro mártires hospitalarios de Talavera de la Reina (Madrid), fusilados el 25 de julio de 1936.
Los quince beatos mártires hospitalarios de Calafell (Tarragona), fusilados el 30 de julio de 1936.
Los siete beatos mártires hospitalarios de Colombia, fusilados en Barcelona el 9 de agosto de 1936.
Los veintitres monjes mártires benedictinos del monasterio de Monserrat, asesinados entre julio de 1936 y febrero de 1937.
Los mártires de Barbastro, 85 de ellos asesinados entre el 2 de agosto y el 8 de septiembre de 1936.